LA HISTORIA DEL FUTSAL

El origen del fútbol de salón se remonta a Uruguay en 1930. Eran tiempos felices por la obtención de la Primera Copa Mundial de la FIFA y una pelota rodaba por cada cuadra de Montevideo. Juan Carlos Cerini, un profesor de educación física argentino que residía allí, notó que ante la falta de campos de juego, los niños lo practicaban en canchas de baloncesto. El concepto de la nueva modalidad estaba ante sus ojos.

Tomando reglas del waterpolo, balonmano y baloncesto, Ceriani le dio forma al reglamente del juego, que rápidamente se extendió por Sudamérica. En 1965 se fundó la Confederación Sudamericana de Fútbol de Salón. Sus miembros eran Uruguay, Paraguay, Perú, Argentina y Brasil, país donde el deporte era una pasión.

El fútbol de salón saltó a Europa gracias a los numerosos inmigrantes españoles y portugueses que habitaban la región. En 1971 se funda en San Pablo, Brasil, la Federación Internacional de Fútbol de Salón (FIFUSA), compuesta por Argentina, Bolivia, Brasil, Paraguay, Perú, Portugal y Uruguay.

Hacia fines de 1985, y ante el crecimiento exponencial del deporte, Joseph S. Blatter, en esa época Secretario General de la FIFA, tomó la decisión junto al entonces Presidente de la FIFA Joao Havelange, de incorporar al fútbol sala a la gran familia del fútbol mundial.

Para ello, Blatter encargó a su asistente, el chileno-español Miguel Galán Torres, y al consejero de Havelange, el brasileño José Bonetti, de darle el impulso al proyecto. En la primera reunión, ambos constataron que no había ni reglas de juego precisas, así como tampoco ni un terreno de juego ni un balón específico. En enero de 1986, Galán Torres y Bonetti pusieron manos a la obra. Tomando como base las Reglas de Juego del Fútbol, hicieron las modificaciones necesarias debido a las particularidades de la especialidad. Se decidió que las medidas del campo de juego y los arcos del balonmano eran ideales. También se tomaron algunas ideas de la FIFUSA e, incluso, del hockey sobre hielo. Tras un largo trabajo de redacción, las Reglas provisorias vieron la luz.

Pero para ver si servían, era necesario probarlas. Aquí entró a jugar la figura de Pablo Porta Bussons, en esa época Presidente de la Real Federación Española de Fútbol y miembro del Comité Ejecutivo de la FIFA. Fue Porta Bussons quien expuso y defendió en su seno la necesidad de los campeonatos de prueba.

Con luz verde para el proyecto, Porta convenció a su colega húngaro Gyorgy Szepezi de que fuera la Federación de Hungría la que organizara el primero de ellos. El torneo fue un éxito y demostró que las Reglas servían. El anfitrión fue campeón, participando además Bélgica, Holanda, España, Perú, Brasil, Italia y Estados Unidos.

Dado el primer paso, en una reunión en la antigua sede de la Real Federación Española de Fútbol en Madrid, y con representantes de varios países, se revisaron las Reglas teniendo en cuenta lo visto en Hungría. En ese momento, la RFEF se postuló como sede para la segunda prueba. Aprobada la iniciativa, el certamen se llevó a cabo en las La Coruña, El Ferrol y Santiago de Compostela en febrero de 1987. España venció a Bélgica en la final. También compitieron Brasil, Holanda, Estados Unidos, Portugal, Hungría e Italia.

En septiembre de 1987, Galán y Bonetti se propusieron hacer una tercera prueba en Sudamérica, cuna del futsal. Brasil fue la sede, invitándose a Chile, Perú, Argentina, Bélgica, Holanda, Portugal, España, Estados Unidos y Paraguay. El certamen se jugó en Brasilia y Paraguay se consagró campeón. Las reglas habían sobrepasado las expectativas y sólo restaba la aprobación del Comité Ejecutivo.

Terminado Brasil 1987, Galán se entrevistó con Blatter y le dijo que su tarea había terminado. También expresó que lo único que faltaba era organizar un Campeonato Mundial para asentar de manera real esta modalidad del fútbol. Blatter, con ese objetivo en mente, respaldó la organización del primer Campeonato Mundial de la FIFA.

Galán comenzó la búsqueda del país anfitrión. El encargado de futsal de Holanda, Tom Van der Hulst aseguró que su asociación podría organizarlo. La Federación Holandesa presentó su candidatura y recibió la aprobación del Comité Ejecutivo. El certamen se jugaría en enero de 1989. Se jugó en Ámsterdam, s'Hertogenbosch, Arnhem, Leeuwarden, Utrecht y Rótterdam, sede la final. Brasil derrotaría a Holanda por 2-1, consagrándose como el primer campeón mundial de futsal.

Brasil también ganaría las dos siguientes ediciones, Hong Kong 1992 y España 1996. Sin embargo, serían justamente los españoles los que destronarían a los brasileños en Guatemala 2000, para defender con éxito la corona cuatro años más tarde en Chinese Taipei 2004. La Copa Mundial de Futsal es hoy el cuarto torneo más antiguo de la FIFA.

El resto es historia conocida. El futsal es hoy una hermosa realidad, siendo una de las disciplinas deportivas que más ha crecido en los últimos añs, con más de dos millones de jugadores federados (hombres y mujeres) en el mundo. Su crecimiento es ilimitado y permite, además, que el fútbol cumpla su misión social en cada rincón del planeta.

En estos programas participan adicionalmente profesionales del área psicosocial. Junto con esto, aunque los estudiantes son los beneficiarios directos, existen los docentes, directores,padres y apoderados como beneficiarios indirectos, ya que el programa contempla la inclusión de estos actores dentro de este proceso educativo.

Para mayor información contáctenos al correo info@futsalchile.cl o al fono 02-8293360

REGLAMENTO DEL JUEGO

Futsal es un deporte joven en el cual es fundamental el conocimiento de sus reglas tanto para los jugadores, entrenadores y el público en general. De tal manera que en instancias recreativas y de alto rendimiento se juegue con permisividad según sus estatutos oficiales.

Puedes descargarlas desde aca:


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